El arte del engaño de guante blanco: Cómo se desvió el dinero público en el partido CREO

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Una auditoría destapa cómo un partido político en Guatemala convirtió los fondos públicos en una billetera privada mediante una red de engaños contables.

 

Cuando pensamos en corrupción, solemos imaginar maletines llenos de efectivo escondidos bajo la mesa. Sin embargo, la verdadera delincuencia financiera funciona de otra manera: es silenciosa, viste de traje, usa computadoras y se esconde detrás de complicadas hojas de cálculo. Es lo que los expertos llaman corrupción de cuello blanco.

Un análisis profundo al expediente de auditoría APP-009-2022 del Tribunal Supremo Electoral (TSE), al cual tuvimos acceso, ha dejado al descubierto cómo operó el partido político CREO (Compromiso, Renovación y Orden) entre los años 2018 y 2023. La investigación documental demuestra que no se trató de un simple desorden de papeles o de olvidos provocados por las prisas de la campaña. Al contrario, existió un plan perfectamente diseñado para manejar el dinero público, que pagamos todos los ciudadanos con nuestros impuestos y que llega a los partidos políticos como consecuencia de los votos obtenidos en procesos electorales.

Para entender este caso sin perderse en el laberinto de las leyes, imagínese una alcancía pública que debía usarse exclusivamente para que el partido funcionara y formara a sus afiliados. En lugar de eso, los encargados del dinero apagaron las alarmas de control, mezclaron los billetes y comenzaron a realizar operaciones prohibidas ante los ojos del TSE.

Los 10 datos clave para entender el caso

Para que cualquier ciudadano comprenda el trasfondo de esta investigación, estos son los diez hallazgos más importantes:

1. La trampa del candado regional: La concentración de los recursos: El partido no permitió que sus 14 secretarias departamentales abrieran sus cuentas bancarias obligatorias. De este modo, solo el Comité Ejecutivo Nacional, tenía acceso y control de los recursos.

2.Todo a la misma bolsa (Co-mingling): En una institución bancaria, el partido mezcló en las mismas cuentas el dinero público (deuda política) con aportaciones de personas privadas cuyo origen real no se podía verificar.

3. Recibos vencidos como pantalla: Para reportar los ingresos de dinero privado, utilizaron talonarios de recibos cuyas autorizaciones ante la SAT ya estaban totalmente vencidas y caducadas, quitándole toda validez legal a esos reportes.

4. Inversiones prohibidas con fondos públicos: El dinero que el Estado les dio para funcionar fue enviado a una entidad financiera privada llamada Financiera Summa, S.A. para ganar intereses o presuntamente esconder el rastro, algo que la ley prohíbe estrictamente a los partidos políticos.

5. Compras masivas de dólares: Se descubrió que el partido usó el financiamiento estatal, denominado deuda política, para comprar miles de dólares americanos en el sistema bancario, dinero que luego se transfirió a cuentas de inversión privada.

6. El truco del impuesto retenido: Cuando el partido le pagaba a un proveedor de servicios, le descontaba el dinero del Impuesto Sobre la Renta (ISR) como manda la ley. El problema es que el partido se quedaba con ese dinero en sus cajas en lugar de entregárselo a la SAT; es decir, se financiaban con los impuestos de otros.

7.El colmo: ¿Quién pagó las multas?: Cuando las autoridades del TSE descubrieron los primeros engaños y multaron al partido, los financieros usaron el mismo dinero público que les da el TSE para pagar las multas. El dinero de los ciudadanos sirvió para pagar las penalizaciones de Creo.

8. Facturas clonadas o duplicadas: Para intentar cuadrar las cuentas al final de los períodos de campaña, la auditoría descubrió que se utilizaron los mismos comprobantes fiscales y facturas para justificar dos gastos diferentes.

9. Contabilidad en la clandestinidad: Los balances financieros que el partido entregaba al TSE para decir que todo estaba en orden aparecían firmados por un Contador General que no tenía un mandato legal vigente; una firma sin valor que engañaba a las autoridades.

10. La excusa del papeleo y la pandemia: Al verse acorralados por los auditores, la estrategia del partido fue argumentar que todo era un “error de dedo”, un retraso contable involuntario o culpa de la crisis del COVID-19, intentando que los delitos graves fueran vistos como simples faltas administrativas.

El veredicto de los papeles

La investigación periodística e institucional concluye que los documentos no mienten. El informe APP-009-2022 no es una opinión cualquiera de algún observador ingenuo: es una prueba técnica respaldada por estados de cuenta bancarios y registros fiscales.

Las excusas del partido actúan como una cortina de humo para enterrar delitos que en el Código Penal se conocen como lavado de dinero, fraude y apropiación indebida. Hoy, el expediente cuenta con la solidez necesaria para que la justicia determine la responsabilidad de las personas que firmaron estos movimientos y decida el futuro legal de la organización política.